Tráfico en Madrid: el taxi ¿enemigo de la bici?

Por salud mental he tenido que aguantarme varios días las ganas de escribir esto, después de que el pasado sábado, mientras disfrutaba con la bici de un Madrid semivacío, fuera acosado y casi derribado por hasta tres taxistas en un tramo de no más de 10km que recorrí con la bici.

Normalmente intento moverme por Madrid con la bici por calles secundarias y poco transitadas porque, principalmente, uno traga menos humo, no suele haber tantos semáforos y, en general, porque no sientes tan frecuentemente el acoso en la rueda trasera de conductores impacientes (y si son aún menos pacientes, no les das la oportunidad de pasarte quitándote las pegatinas). Sin embargo, el otro día, y dado que las calles estaban medio vacías – fin de semana de agosto en Madrid – decidí hacer mi recorrido por avenidas de dos/tres carriles por sentido. Un ejemplo, la calle Arturo Soria, que suelo evitar en la medida de lo posible (aunque para la bici es magnífica) por motivos como este:

Para contextualizar, esas avenidas no tenían carril-bici, ni ciclo-carril, así que seguí escrupulosamente la normativa de circulación al respecto: circular por el carril disponible más a la derecha, por el centro del mismo y respetando las señales viales. Pues bien, iba a unos 20km/h y la mayoría de los coches, con la suficiente antelación, se iban cambiando al carril de la izquierda, adelantaban suficientemente separados, y volvían al carril de la derecha con bastante distancia como para no hacerme dar un bandazo o tragarme todos sus humos. Hasta aquí nada reseñable salvo que la actitud mostrada por esos conductores solidarios ha sido un logro del colectivo de ciclistas urbanos, ya que hace años eran escasos los conductores de vehículos privados que respetaban al que iba en bici por la ciudad. Lo dicho, todo correcto hasta que pasó un coche apurando la distancia, sin cambiarse del todo de carril (si os digo que iba conduciendo entre los dos carriles ya sabéis que vehículo era, ¿verdad?) y a una velocidad excesiva para la vía en cuestión. Efectivamente era un taxista. Y esto ocurrió hasta en tres ocasiones en un corto espacio de tiempo – con diferentes taxistas, obviamente. El último con el que me crucé estuvo varios segundos detrás mía completamente pegado hasta que pudo adelantarme y lo hizo a tal velocidad y pasó tan cerca que acabó desestabilizándome la bici.

No descubro nada nuevo si digo que un buen número de taxistas no circulan, digamos, correctamente: no señalizan las maniobras; conducen, cuando van ocupados, por encima de los límites de velocidad y, cuando van vacíos, a una velocidad anormamente reducida y vacilante; no son solidarios en su conducción (¿cuántas veces habéis tenido que cruzar un carril bus-taxi para girar y habéis encontrado resistencia por parte de los taxistas que quieren continuar recto?); tienden a ir conduciendo entre dos carriles y algunas irregularidades más. Eso lo digo desde el rol de conductor de automóvil o peatón. Y desde mi posición de ciclista urbano añado: muchos son un autentico peligro para los ciclistas.  Se podría alegar que muchos vehículos privados también conducen de la misma manera, pero lo sangrante es que los taxistas son profesionales de ello, y deberían empezar por dar ejemplo.

Por eso, el otro día me sorprendí cuando leí el siguiente tweet:

La bici y el taxi no pueden tener reivindicaciones comunes, más allá del deseo de un Madrid con pocos atascos – deseo común de todos los madrileños – porque son dos elementos completamente contrapuestos. La bici es un vehículo no contaminante, silencioso, que libera a Madrid de atascos y polución. Todo lo contrario que el taxi.

No quiero entrar en un análisis del colectivo taxista de Madrid: si sobran taxis desde hace unos años o no, si deberían regularse de forma alternativa las paradas para aumentar su uso (y que así hubiera menos taxis circulando en vacío, con todo lo que ello conlleva: atascos, polución, …) y control (con el fin de evitar situaciones en las que los taxis ocupan parte de un carril para esperar a que se vacíe un hueco en la parada, como ocurre continuamente, por ejemplo, en Juan Bravo delante de las dos clínicas que hay)

[Digresión: siempre me ha resultado curioso ver estas tropelías – taxis en segunda fila saturando paradas – y observar como pasan por su lado patrullas de la Policía Municipal ignorando estas actitudes sancionables]

No quiero profundizar en si  debería promocionarse que los taxis, al menos en un alto porcentaje, fueran completamente eléctricos o, como poco, híbridos, con el fin de paliar la contaminación

En definitiva, no quiero entrar en la polémica propia del sector del taxi. Un sector que cada vez tiene peor reputación, y que consigue que, ante protestas, como la huelga que hicieron hace unas semanas, la gente se muestre, precisamente, a favor de aquello por lo que protestan. Muy recomendable, al respecto de esto último el siguiente tweet:

Y, retomando, esa reputación no es mejor en el colectivo de ciclistas urbanos.

Lo dicho, no quiero ahondar en temas propios de su sector, sino en la problematica que se está generando desde que la bici ha dejado de ser un elemento puntual en el paisaje urbano de Madrid, para convertirse en un medio de transporte en alza y con vistas a generalizarse. Aquí un ejemplo de la problemática a la que me refiero.

El taxista, al igual que han hecho una gran mayoría de conductores en Madrid (y en mucha mayor medida en otras ciudades), va a tener que concienciarse de que ese ciclista que lleva delante tiene tanto derecho como ellos de circular por ese carril; que además tiene unas normas específicas de adelantamiento que si no cumple, puede conllevar accidentes muy peligrosos; que cada vez va a tener que convivir, ojalá esté en lo cierto, con más ciclistas en las calles; y que, si no cambian las cosas, cada vez su reputación va a ser aún peor de lo que ya es.

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4 pensamientos en “Tráfico en Madrid: el taxi ¿enemigo de la bici?

  1. Muy buen expuesto el artículo. Todos (peatones, coches, camiones, bicis) comprobamos que los taxistas incumplen gran parte de la normativa, y ahí creo que la policía debería de ser menos permisiva. Especialmente con la conducción que ponga en peligro a los demás. Afortunadamente, creo que la actitud del taxi hacia las bicicletas ha mejorado muchísimo en los últimos años. No es algo objetivo, pero cada vez que lo comento con otros ciclistas que llevan años conduciendo me dicen que, junto con los demás automóviles, los taxis ahora son más respetuosos. Aún así, es cierto que disponen de algunos privilegios escritos y no escritos (permisividad en la aplicación de la normativa) que enfadan a los ciclistas y demás usuarios de la vía.
    Pero eso no quita que en una ciudad todos nos movamos conjuntamente y que por tanto, que cada uno vaya por su lado o directamente entremos en una trinchera no tiene mucho sentido. Hay reivindicaciones taxistas que podrían venir muy bien al ciclismo urbano. Por ejemplo, limitar el paso a el transporte privado toda la ciudad, especialmente en APR excepto que vivas en aquéllas zonas o vayas en transporte público haría que ambos encontrásemos menos tráfico y con calles más tranquilas y seguras. Solicitar más paradas de taxi haría que la doble fila se redujera y con ello las situaciones peligrosas a las que la doble fila expone al ciclista que habitualmente va por el carril derecho.
    En lo que no estoy de acuerdo es en que el taxi de por sí sea contaminante. Tal como está montado el sistema es muy ineficiente y por tanto, contaminante. Pero una mejora del servicio de taxis también conllevaría una ciudad más limpia. Un taxi que está ocupado gran parte del tiempo no pierde el tiempo en buscar aparcamiento ni en buscar clientes, con lo que es más ecológico que un coche privado. Un taxi en movimiento no ocupa espacio inútil como sí que ocupa un coche privado. La flota actual de taxis es muy moderna y mucho menos contaminante que el vehículo medio. Además, las revisiones periódicas son más rigurosas que las del coche privado, con lo que si el uso es el debido, se reduce la probabilidad de accidente.
    Tal como creo que el car-sharing es el futuro de las ciudades y de la movilidad privada, el taxi creo que también es imprescindible en la ciudad sostenible del futuro, y
    herramientas como uber ayudarán a que mejore el servicio. Por ello es importante poner en conjunto aquéllas cosas que puedan beneficiar a ambos para ganar fuerza y poder hacer las cosas mejor.

    • Muchas gracias por tu comentario.
      Podría coincidir en tu comentario sobre que la ineficiencia del sistema hace que el taxi sea contaminante, y efectivamente, los pasos que se han dado tanto en renovación de flota como en implantación de los “Prius”, ha llevado a que sean mucho más respetuosos con el entorno. Sin embargo, los taxistas parecen no estar de acuerdo en aceptar ciertas medidas, como la que comentaba de limitar la circulación en vacío. Actualmente, en el nuevo PMUS (Plan de Movilidad Urbana Sostenible) de Madrid que se está implantando, se establecen ciertas medidas que serían beneficiosas para la movilidad urbana (otras son bastante discutibles) y que les afectan directamente a los taxistas, entre ellas, la de la limitación de circulación en vacío, y ya han puesto el grito en el cielo por ese aspecto. Aquí puedes leer sus alegaciones http://www.servimedia.es/Noticias/DetalleNoticia.aspx?seccion=21&id=385059 , entre ellas una velada insinuación al agravio comparativo que están sufriendo frente a la bici.
      Les va a costar mucho cambiar de mentalidad a este colectivo tan acostumbrado a campar a sus anchas y ejercer presión, ante la nueva realidad de movilidad en Madrid, en la que la bici y la movilidad sostenible están ganando (y más lo tendrían que hacer) protagonismo.

  2. El carril bus esta diseñado para agilizar el tráfico, fomentar el transporte colectivo de un autobús q lleva a 50 curritos al trabajo y no puede ir a 17/h reteniendo al bus.
    Le adelantamos en una maniobra arriesgada pero en el siguiente semáforo nos adelanta porque se lo salta en rojo y otra vez dale molino.
    Viva vuestro respeto, vuestra comprensión, vuestro reclamar las normas ( sobretodo la de semáforo rojo debo parar y esperar a verde) , todo lo relacionado con la convivencia, compartir, etc, etc

  3. Pingback: Tráfico en Madrid : los autobuses, ¿enemigos de la bici? | La Primera Cana

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