Bohumil Hrabal

Este año se celebra el centenario del nacimiento de uno de los mayores, y a la vez más desconocidos, literatos e intelectuales que ha dado el s.XX europeo: el checo Bohumil Hrabal.

A diferencia de la Feria del Libro de Madrid que ha perdido la oportunidad de dedicar alguna actividad a este escritor (como hubiera sido de recibo), la Casa del Lector de Matadero Madrid (en colaboración con el Centro Checo de Madrid y con la inestimable ayuda de la escritora y traductora checa Monika Zgustova), sí que ha sabido homenajear a este autor checo de la manera que se merece…o casi, ya que creo que la exposición se queda corta, o al menos es la sensación que me dejó al visitarla, en cuanto a contexto histórico. Sin embargo, y a pesar de mis anhelos personales, es una oportunidad excepcional de poder hacer una revisión de la biografía de Bohumil Hrabal en toda su amplitud.

La exposición, que se puede visitar desde el 3 de abril hasta el 21 de septiembre de este año, muestra un Hrabal muy humano, que gusta de escribir en las tabernas (con especial querencia por El Tigre de Oro), que, apartándose de deseos de grandeza, quiere conocer la verdad que le rodea para poder escribir sobre ella de la forma más real, natural y sincera, y pasa años de su vida desarrollando diferentes oficios (ferroviario, agente de seguros, obrero metalúrgico,…) antes de dedicarse a su verdadera pasión: la escritura.

Muestra sus relaciones familiares, y como marcaron su obra, en especial, su mujer y su tío Pepin. Como, con la llegada de la invasión soviética, decidió permanecer en Praga y no exiliarse, y como sus libros fueron prohibidos y tuvieron que publicarse clandestinamente. Como, por no exiliarse y por ciertas opiniones, fue rechazado por muchos de los intelectuales coetáneos.

Nos enseña que era un artista completo, como influyó en otros artistas, con especial foco en Jiri Menzel que llevó al cine varias de sus libros, entre ellos, quizás las dos adaptaciones más notables fueron las de Trenes Rigurosamente Vigilados (que considero una auténtica obra maestra) y Yo serví al rey de Inglaterra.

Finalmente nos muestra el desenlace de su vida, recluido en su casa de campo, acompañado de multitud de gatos, a los que adoraba, dedicado a la escritura y  como terminó muriendo al caer de una quinta planta del hospital en el que se había visto recluido.

Esta exposición, insisto, es una ocasión excepcional para que aquellos que conocen al autor, ahonden en su vida y obra, y que aquellos que jamás han oído hablar de él, descubran un personaje que, a través de sus novelas, cambiará, seguramente, de alguna forma, su manera de ver la vida o si no llegan a tales extremos, al menos se habrán deleitado con unos instantes de verdadera literatura.

 

Anuncios

2 pensamientos en “Bohumil Hrabal

  1. Pingback: Desaprovechando oportunidades | La Primera Cana

  2. Pingback: Las masas y la literatura del fenómeno fan | La Primera Cana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s